La alfabetización es un proceso complejo que implica mucho más que reconocer letras o decodificar palabras. Leer y escribir requieren atención sostenida, memoria, organización, control inhibitorio y regulación emocional.
Cuando un niño presenta TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), este proceso puede verse significativamente interferido, no por falta de capacidad, sino por la forma en que procesa la información.
Una frase que suele repetirse en consultorio es: “Puede hacerlo, pero no lo sostiene”. Y ahí es donde empieza a aparecer la frustración.
📚 ¿Cómo impacta el TDAH en la alfabetización?
Los niños con TDAH suelen presentar un perfil heterogéneo. Muchas veces comprenden, tienen buenas ideas y vocabulario, pero encuentran dificultades en el momento de sostener la tarea.
Algunos de los procesos más comprometidos son:
- Atención sostenida: les cuesta mantener el foco durante la lectura o escritura.
- Memoria de trabajo: dificultad para retener sonidos, consignas o secuencias.
- Impulsividad: responden rápido, cometen errores por apuro.
- Autorregulación: baja tolerancia a la frustración ante tareas demandantes.
Esto puede generar un rendimiento inconsistente: un día leen bien, al otro parecen “haber retrocedido”.
🔎 Señales de alerta en el proceso de alfabetización
En el aula o en casa, pueden observarse conductas como:
- Lee pero no logra comprender lo leído
- Omite, agrega o cambia letras y palabras
- Se distrae fácilmente durante la lectura
- Evita tareas de escritura o las abandona rápido
- Necesita supervisión constante
- Se frustra o se enoja frente a actividades escolares
Estas señales muchas veces son mal interpretadas como desinterés o falta de esfuerzo.
📝 TDAH y dificultades específicas de aprendizaje: ¿cómo diferenciarlos?
Es importante no confundir.
En los niños con TDAH:
- Los errores suelen ser variables (no siempre se repiten igual)
- El rendimiento depende mucho del contexto (interés, cansancio, tipo de tarea)
- Puede mejorar significativamente con apoyos atencionales
En cambio, en dificultades específicas como la dislexia:
- Los errores son más persistentes y sistemáticos
- Hay un compromiso más marcado en el procesamiento fonológico
💡 Esto no significa que no puedan coexistir, pero diferenciarlos permite intervenir mejor.
🧩 Estrategias para acompañar la alfabetización en niños con TDAH
🏫 En el aula
- Proponer consignas breves, claras y fragmentadas
- Acompañar con apoyos visuales (imágenes, palabras clave)
- Ofrecer tiempo adicional
- Alternar actividades para evitar fatiga
- Incorporar lo lúdico y lo manipulativo
- Supervisar de forma cercana, sin sobrecargar
🏡 En casa
- Establecer rutinas cortas y predecibles
- Priorizar calidad por sobre cantidad
- Realizar lectura compartida
- Incorporar juegos de conciencia fonológica
- Utilizar refuerzos positivos inmediatos
- Validar el esfuerzo, no solo el resultado
👩⚕️ Viñetas clínicas
📌 Caso 1: “Lee, pero no sabe qué leyó”
Tomás, de 7 años, podía leer en voz alta con bastante precisión. Sin embargo, al preguntarle qué había leído, no lograba responder.
En sesión se observó que su dificultad no estaba en la decodificación, sino en la atención sostenida y la memoria de trabajo. Leía, pero su mente se “desenganchaba” rápidamente.
Al trabajar con textos breves, pausas guiadas y preguntas intermedias, su comprensión mejoró notablemente.
📌 Caso 2: “Escribe apurada y se equivoca”
Micaela, de 8 años, presentaba muchos errores en escritura: omitía letras, unía palabras y no respetaba consignas. Sin embargo, al trabajar de forma individual y con mayor regulación del tiempo, sus producciones mejoraban.
Se identificó un perfil con alta impulsividad: sabía cómo escribir, pero no lograba frenar para hacerlo con precisión.
Las intervenciones se centraron en:
- Ritmo de trabajo
- Autocorrección guiada
- Señales visuales de control
📌 Caso 3: “No quiere leer”
Julián, de 6 años, evitaba sistemáticamente las tareas de lectura. En un primer momento, esto fue interpretado como desinterés.
Sin embargo, en evaluación se observó que el niño experimentaba alta frustración porque no lograba sostener la atención, lo que hacía que la tarea le resultara muy demandante.
Al incorporar juegos, tiempos breves y elecciones dentro de la actividad, comenzó progresivamente a involucrarse.
🌱 Para cerrar
Acompañar la alfabetización en niños con TDAH implica cambiar la mirada.
No se trata de exigir más, sino de enseñar de otra manera. No es falta de capacidad, es una dificultad en la forma de sostener el aprendizaje.
La detección temprana, el trabajo articulado entre familia, escuela y profesionales, y las intervenciones ajustadas pueden marcar una gran diferencia en la trayectoria escolar y emocional de un niño.
Porque cuando un niño logra aprender desde sus posibilidades, también mejora su autoestima, su motivación y su vínculo con el aprendizaje 🫶🏼